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Psicología paranormal: Ciencia para una nueva Conciencia *

Alejandro Parra  **

INTRODUCCIÓN

El objeto de la psicología paranormal (o parapsicología) es la comprensión de ciertas conductas de carácter cognitivo en la que la información no comprenda los canales sensoriomotores. Estas conductas anómalas parecen operar fuera de los mecanismos del espacio, el tiempo y la masa. En otras palabras, la parapsicología estudia estas conductas anómalas que se relacionan con la transferencia de información entre el medio ambiente y los seres vivos, y los seres vivos entre si. Por lo tanto, la creatividad experimental constituye el mejor y más dinámico instrumento que puede facilitar una exquisita combinación de métodos y técnicas para lo parapsíquico y de esta manera, realizar un trabajo inobjetable sobre ciertos fenómenos cuya realidad - tal vez no su interpretación - resultan hoy indiscutibles.

La psicología paranormal, por lo tanto, de acuerdo a su actual grado de desarrollo y la evolución de su cuerpo metodológica, requiere básicamente de científicos formados en disciplinas epistemológicas. Por ello, los parapsicólogos deben consolidarse en agrupaciones o en asociaciones para proteger el campo de sujetos incompetentes y extraviados quienes timan con la credulidad ajena, a quienes aparecen en los medios de comunicación, y a quienes abusan de su contenido. Además, es importante contar con un foro crítico y constructivo para proteger - precisamente - el verdadero objeto de estudio de esta materia.

Los investigadores en parapsicología hacen estudios basados fundamentalmente en tres tipos de fenómenos de ESP, tales como la telepatía, la clarividencia y la precognición. La telepatía, la clarividencia, y la precognición son solo tres hipótesis que explican las modalidades de la ESP. Por ejemplo: la telepatía es una forma de comunicación entre dos personas, mientras que la clarividencia es el conocimiento de un hecho o una situación distante, sin agente "transmisor". Sin embargo, cuando hacemos cualquier experimento basado en este criterio, ¿cuál sería la diferencia entre la telepatía y la clarividencia? Cuando J. B. Rhine comenzó a hacer estos primeros estudios para observar una telepatía "pura" y una clarividencia "pura", no pudo lograr una diferencia operativa entre ambas, porque quien hacía ejercicios de ESP, no podía (y no es posible aún hoy) diferenciar si es el agente quien emite la información (sujeto activo) o es el receptor, quien recibe la información (sujeto pasivo), ya que el sujeto receptor puede ir en busca de la información. ¿Quién sería, entonces, el sujeto activo en una actividad ESP?. En cambio la precognición, el conocimiento cierto de un hecho futuro, estaría "violando" el principio de causa y efecto, por cuanto una conoce el efecto antes de la causa.

Además, los investigadores de los años 30, y aún hoy con sofisticados equipos, han tratado de elaborar este planteo de la ESP, y para ello utilizaron una metodología estadística para valorar los resultados significativos y no significativos de un experimento. Y los experimentadores observaron tres aspectos de la conducta ESP, perfectamente bien definida.

En principio, los primeros estudios que fueron llevados a cabo en los años 80 y 90 del siglo pasado, analizaron el caso de las "psíquicos" o médiums en las agrupaciones espiritistas, y comenzaron a observar que estas facultades pueden manifestarse en sobre tres aspectos básicos. El primero, supone que la ESP es innata (nace con el sujeto), y el individuo tiene la posibilidad de controlar su ESP. De hecho, algunos han hecho una profesión de esta habilidad: los sensitivos o psíquicos, que son una minoría. Por otro lado, un segundo aspecto de esta facultad que es innata pero incontrolada, es decir, a lo largo de la vida un individuo tiene con frecuencia ESP que no puede controlar voluntariamente, pero cuando obtiene información acerca de lo que es la parapsicología (lee un libro, asiste a un curso) y de lo que son sus propias facultades ESP, no les teme, y logra tomar conciencia de lo que ello significa (alejada de cuestiones supersticiosas), puede - de alguna manera - desarrollarla y canalizarla. Conozco el caso del psíquico inglés Matthew Manning, que durante su adolescencia era epicentro de actividad psicokinética espontánea (poltergeist), y cuando un grupo de psicólogos y un parapsicólogo lo enfocaron terapéuticamente, resultó uno de los pocos casos "clínicos" tomados con absoluta rigurosidad. Hallaron que este joven podría "canalizar" PK en durante la sanación paranormal. Otro tercer aspecto de las facultades extrasensoriales: aquellas en las cuales un sujeto no psíquico, tiene regularmente una impresión ESP, como la mayoría de los seres humanos. Estos tres aspectos, configuran una división muy virtual entre tres posibilidades humanas de educir manifestaciones extrasensoriales.

Cuando los investigadores se dieron cuenta de ello -independientemente de la investigación de campo, es decir, aquella investigación que se realiza donde los fenómenos ocurren- comenzaron a estudiar estas manifestaciones con rigurosos métodos de control evitando que los sujetos tengan una comunicación sensorial, o subliminal, o cometieran fraude.

De hecho, cuando se elaboraron los tests de ESP, observaron una serie de efectos psicológicos asociados con los fenómenos parapsicológicos. Un ejemplo: en el pasado, los psicólogos experimentales cometieron un grave error. Pretendían separar para investigar (típica ciencia Victoriana del siglo pasado), por ejemplo, la atención independientemente de la memoria y todos los fenómenos psicológicos independientemente unos de los otros. Esto es falso. Todos los fenómenos psicológicos están intervinculados entre si.

¿Y como hicieron para observar la ESP asociada con los demás fenómenos psicológicos, ya que es difícil separar lo ESP de lo no ESP, así como es absolutamente imposible separar la imaginación de la concentración, los afectos de las emociones, como para estudiarlas independientemente a través de tests? Entonces, los parapsicólogos diseñaron tests para estudiar si las conductas extrasensoriales tenían relación con los fenómenos psicológicos que tienen todos los seres humanos.

En los años 40, una psicóloga americana, la doctora Gertrude Schmeidler, efectuó un test muy simple. Entregó en una escuela para adultos un cuestionario donde se preguntaba, ¿cree usted en la percepción extrasensorial?, o ¿cree usted en la posibilidad de percibir hechos futuros?, o ¿cree usted en la posibilidad que la mente puede influir sobre la materia?, etcétera.

El participante del test debía responder si o no. De esta manera, inmediatamente después que los participantes respondieron el cuestionario, realizaron un test de ESP. Schmeidler observó un primer hecho significativo, aquellos quienes no creían en la ESP tenían resultados negativos, o significativamente negativos, respecto de aquellos que creían en la ESP, y obtenían resultados significativamente positivos. Un gran descubrimiento. Schmeidler llegó a la conclusión que quienes creen en lo paranormal, obtienen resultados mas significativos que aquellos sujetos escépticos. A ambos efectos los denominó "efecto cabra" (aquellos que no creen en la ESP, y obtienen resultados negativos) y "efecto oveja" (aquellos que creen en la ESP, y obtienen resultados positivos).

Otros descubrieron que el operador del test también influía en la conducta ESP: se experimentó si niños en edad escolar, con su propia maestra operando el test de ESP obtenían resultados significativos respecto a otra maestra ajena al curso, con quienes los niños no tenían confianza, y con quienes obtenían resultadas negativos a favor de la ESP. Esto es la que los parapsicólogos denominaron "efecto del experimentador", es decir, el operador del test influye negativamente o positivamente sobre quienes experimenta. Esto es también observado en las teorías de la física cuántica. Estudiaron si la tensión o la relajación psicofísica disminuía o incrementaba las niveles extrasensoriales, o si las drogas (como el LSD 25 o el psylocibin, época en la cual hubo un auge en el uso de este tipo de drogas psicotrópicas), como los experimentos efectuados por el psicoanalista italiano Emilio Servadio en la década del 60, y si había una relación entre los sujetos que eran inducidos a través de un tipo de drogas, respecto a otro grupo no inducido.

Otro experimento mostró hacia que dirección se mueve el dinamismo ESP. En los años 40, fue conocido un experimento de privación sensorial, los americanos fueron pioneros y los alemanes también. Este experimento estaba basado en introducir a una persona desnuda dentro de un tanque, en cuya superficie se concentraba agua altamente salinizada, y el individuo era aislado del tacto y del sonido, es decir, era privado de todo estimula del mundo exterior. Los parapsicólogos hicieran un razonamiento inteligente, aunque erróneo, por lo que les relataré.

Ellos pensaron que si lo psi se manifiesta a nivel inconsciente, este podría revelar indicios extrasensoriales cuando la consciencia se encuentra "bloqueada" de estímulos externos.

Cuando el experimento se realizó, los parapsicólogos no obtuvieron ningún resultado, porque observaron que el sujeto privado sensorialmente generaba estímulos ficticios y de esta manera creaba percepciones no reales, es decir, alucinaciones. Los parapsicólogos observaron que la ESP no se manifestaba cuando el sujeto era privado sensorialmente. Este experimento fue interesante, porque pudieron estudiar como la ESP interactúa a nivel conciente-inconsciente.

En la década del 60, los doctores Montague Ullman y Stanley Krippner efectuaron estudios basados en los sueños. Observaron que cuando el sujeto llega a una fase denominada REM (Rapid Eye Movement [Movimiento Rápido de los Ojos]), el sujeto esta "viendo" su propio sueño. Inclusive sus ojos se mueven o parpadean, como si la persona observara la escena de su sueño. Si nosotros despertamos a la persona durante la fase REM, el sujeto nos relatará la escena onírica. Durante el experimento, un tercer sujeto participante de la situación experimental seleccionaba al azar un sobre conteniendo una fotografía, e intentaba "transmitirla" telepáticamente. En ese momento, el sujeto era despertado, relataba el contenido del sueño, y comparaban la fotografía con ese relato. Los parapsicólogos hallaron que había coincidencias muy significativas, entre lo que el sujeto soñaba (imágenes, símbolos, e incluso elementos psicoanalíticos), con respecto a la fotografía que el agente había "emitido". Este experimento, que luego se perfeccionó con los llamados experimentos Ganzfeld, donde el sujeto con dos media pelotitas de ping pong sobre sus ojos, a través de un ruido determinado, donde es consciente que participa de un experimento, también demostró con resultados aún más significativos, que la ESP puede optimizarse.

Actualmente, algunas investigaciones están dirigidas a investigar la psicokinesis (PK), es decir, ejercer una influencia sin contacto físico. Realizaron experimentos sobre objetivos vivos y no vivos. Los objetivos vivos eran aquellos objetivos en los que los sujetos deben influir sobre plantas, o células humanas, u organismos unicelulares. La investigación del Padre Enrique Novillo Paulí, que se realizó en la Universidad del Salvador en Buenos Aires hacia la década del '70 es un buen ejemplo. El colocó varias bandejas con semillas de centeno y un grupo de sujetos, diferentes edades y diferentes sexos, podían influir sobre el crecimiento de las semillas, con la misma agua y el mismo grupo de semillas, es decir sosteniendo las mismas variables. Y observó que las semillas influidas tenían un crecimiento superior, que aquellas semillas que no habían sido sometidas a la acción de la actividad PK.

Los experimentos que son llevados a cabo en la Universidad de Princeton dan cuenta del grado de sofisticación de estos estudios de PK. Por ejemplo, uno de estos procedimientos es la utilización de un emisor de luz láser que impacta sobre una pantalla especialmente diseñada y altamente sensible, que a su vez esta conectada a una computadora, y hallaron que hay una significativa coincidencia (nosotros llamamos a esta coincidencia anómala "psi") entre la voluntad del sujeto que intenta mentalmente desviar el rayo láser, con respecto a la desviación registrada en la computadora; y los experimentos con emisión de luces, alterando el circuito que utiliza un isótopo radioactivo de Estroncio 90, que genera cambios aleatorios sobre una serie de luces.

Por supuesto, este tipo de estudios son altamente sofisticados y requieren una metodología muy rigurosa. La parapsicología experimental es un campo fascinante de estudio, porque es sorprendente admirar la vastísima investigación en laboratorios en Estados Unidos y Europa, donde se están llevando a cabo experiencias insospechadas sobre los verdaderos alcances y mecanismos de la mente. Inclusive, ha habido una experiencia reciente, donde cristianos devotos tratan de influir - sin saberlo - sobre grupos de enfermos cardíacos en un hospital neoyorkino, advirtiendo que la oración es uno de los más poderosos mecanismos de actividad PK que existe en la "sanación paranormal".

Por lo tanto, para sintetizar, básicamente el problema - si es que podemos llamarlo problema. En realidad, es la incógnita de la parapsicología y para la ciencia, una incógnita es, en definitiva, un problema - los parapsicólogos tienen que intentar un grado de respetabilidad para educir manifestaciones ESP, cuidando precauciones metodológicas para una aplicación práctica de estas aptitudes.

LA ACEPTABILIDAD CIENTÍFICA DE LO PARANORMAL

La psicología paranormal representa una vasta gama de interesantes fenómenos que están siendo motivo de estudio de un igualmente vasto número de investigadores que crece con el avance general de las ciencias sociales. Incluso recientemente, una diversidad de publicaciones se han interesado en los posibles aspectos aplicados de la percepción extrasensorial. Hoy día, la ocupación actual de la investigación psi esta dirigida hacia una mayor objetividad que permita educir tales "habilidades" psíquicas -evidenciadas por la actividad experimental y la investigación de casos espontáneos- a fin de proveer información más precisa de las condiciones a través de las cuales lo extrasensorial actúa más eficientemente. Pueden observarse ejemplos de ello en la evolución científica de esta disciplina desde sus comienzos, hasta la actualidad. Por ejemplo, de que forma esta evolución involucra - directa o indirectamente - las ideas científicas y culturales dominantes en cada época. Sin embargo, actualmente, aquello que hoy denominamos psicología paranormal, cae en un reduccionismo del cual solo un conjunto de manifestaciones de lo llamado "paranormal" señala aspectos vinculados con la fenomenología psicológica.

He aquí un lugar de prestigio para la parapsicología. Contrariamente, algunos investigadores presentan a la parapsicología coma una ciencia independiente, si bien cabe aclarar que independencia científica es diferente a ciencia autónoma. Señalaremos un ejemplo histórico: durante más de cuarenta años, el estudio de las interrelaciones entre lo paranormal y la conducta psicológica de los sujetos en una situación experimental, focalizó la atención de los investigadores con el objeto de hallar relaciones estables y repetibles experimentalmente, que manifiesten psi. La mayoría de los resultados fueron positivos, aunque no definitivamente aceptables "académicamente". Esta sutil relación psicología-parapsicología presenta a la psicología paranormal como una disciplina considerada aún una rama de la psicología experimental, particularmente por dos objetos: el histórico, pues surge en la década del '30 dentro del área de la psicología experimental (Rhine); y el experimental, con el objeto de hallar el estado de consciencia apropiado que favorezca a la ESP.

Entonces, ¿puede ser considerada la psicología paranormal una fragmentación del conjunto fenomenológico de la psicología? Sí, en cuanto a su campo experimental. No, en cuanto a su evolución histórica. Como ciencia autónoma, la parapsicología se enfrenta a problemas de diversa índole, los cuales han sido tratados en numerosas publicaciones especializadas. Pero como en la mayoría de las ciencias de la conducta con especialización clínica (p.e. psicoanálisis, psiquiatría, etc.), la parapsicología no esta técnicamente capacitada para aportar instrumentos de diagnóstico o terapéutico, que superen a los actualmente empleados. Por supuesto, la parapsicología interesa para diversos campos, el análisis cuantitativo de los fenómenos espontáneos, la técnica de semi-privación sensorial Ganzfeld, la investigación teórica y metodológica (p.e. el meta-análisis) son aspectos que parecen como disociados del conjunto fenomenológico, con direcciones que parecen diluir a la parapsicología.

Sin embargo, son estos los elementos que en la actualidad conducen a la parapsicología a integrarla en el contexto científico.

Pero, ¿qué es la que hace a una ciencia, en definitiva, ciencia? Existen múltiples factores. En ciencias exactas, por ejemplo, los métodos matemáticos y lógicos no sufren alteraciones ni cambio alguno. Son inmutables. En cambio, en las ciencias sociales o humanísticas los métodos empleados son variables y mutables, exigiendo en cada caso "modelos de interpretación" que se ajusten al fenómeno estudiado. La psicología paranormal esta más cercana a este modelo de interpretación, lo cual no la exime de que sus postulados, puedan ser rechazados a aceptados por el conjunto de la comunidad científica. Normalmente, cuando se refiere a evolución, implica como la ciencia sirve a la sociedad que la mantiene.

Ninguna investigación científica en ningún país, se sostiene si no existen claros y específicos motivos. Recientemente, se ha planteado la "economía de las ciencias", una observación más integrativa de las ciencias, que disociativa; y qué aportes puede generar el nivel de divulgación popular de las ciencias, motivo por el cual ha ganado aceptación en algunos, y observado con serias dudas por otros. En parapsicología esto plantea sus dudas y ha generado diversas discusiones. Cuando el resultado obtenido no coincide con la hipótesis de trabajo, el científico queda desconcertado y su trabajo se malogra. En consecuencia, su medio lo rechaza y el investigador en parapsicología no tiene otro camino que abandonar el curso de sus estudios a investigaciones.

Todas las ciencias sociales sufren cambios. Se observa esto en la evolución general de la parapsicología. Para muchos investigadores en parapsicología iberoamericanos, sus libros y las bibliotecas constituyen el único medio por el cual se puede estudiar parapsicología. Este es un concepto mecanicista que supone una comunicación entre científico-libro-científico. La ciencia varía según la concepción de quien la estudia: para un mecanicista la ciencia esta en los libros, para los tecnólogos la ciencia esta en la técnica, para un deontólogo la ciencia esta en la ética, para un filósofo la ciencia esta en la lógica, y el razonamiento, y para un político la ciencia esta en el resultado práctico. En parapsicología no podemos usar el mismo concepto. Existen parapsicólogos de lectura y de laboratorio. Ambos son válidos y útiles, pero las responsabilidades sociales son distintas. En otras ciencias, los objetivos son los descubrimientos y sus aplicaciones, aunque no son trascendentes en el marco de una evolución general (por ejemplo, un descubrimiento en una rama de la medicina, influye muy poco sobre otras ramas de la ciencia, o a la medicina en si misma). La psicología paranormal, carece de ramificaciones y por lo tanto todo hallazgo, por pequeño que sea, no esta alejado del interés de la comunidad parapsicológica. Es necesario, en este sentido, distinguir entre la divulgación y la enseñanza.

Para algunos lectores, quienes creen que comprando revistas científicas se sabe de ciencia, el tema se complica y sobretodo se confunde. Incluso, las publicaciones especializadas hicieron pruebas sobre sus lectores (los científicos), inventaron experimentos o reportaron anomalías en lugares geográficos concretos. Resultado: muchos lectores escribieron a la redacción argumentando la realidad de estos hechos.

Otro grave problema es el fraude. En parapsicología esto es lamentablemente común.

En otras ciencias, el problema del fraude es grave, y no escapa al conocimiento de los epistemólogos. Cuando llega un artículo a una redacción es sometido a revisores especializados, pero con frecuencia, los condicionamientos sociales están influidos por el prestigio que presente el autor del informe. Algo similar ocurre en la política editorial de muchas publicaciones parapsicológicas, quienes presentan a sus lectores los experimentos exitosos, de modo que si se cotejan los exitosos con los no exitosos, las tendencias variarían en forma significativa. En definitiva, la divulgación, la responsabilidad social, la ética, la formación y la cultura científica, son parte del servicio que puede prestar el científico a la parapsicología, la cual podrá evolucionar, fundamentalmente, con la actividad experimental y la formación de investigadores abiertos a las posibilidades de la mente. La psicología paranormal integral día a día, los divergentes conceptos que han existido acerca de la naturaleza humana y esta re-estructurando, y también reformulando los viejos y los nuevos paradigmas del conocimiento.

Esto forma parte de la actividad científica y la parapsicología no es ajena a esta singular estructuración.

¿Cómo es posible, entonces, que los científicos no se percaten de la auténtica revolución que causa la significación obtenida en este siglo, en el área de las ciencias de la conducta, y en todas las escuelas psicológicas? La razón se encuentra, probablemente, en la dificultad que aún existe en reconocer a la parapsicología en el contexto académico. Sin embargo, esa inquietud demora en atrapar la atención del hombre de ciencia, quien generalmente rechaza todo aquello que pueda resultarle hostil e incomprensible. Aseguran algunos que para que no se produzca ese encuentro "doloroso" entre lo no comprensible y la comprensible, debe existir un grado de formación profesional, en el que - en nuestro caso en particular - el análisis científico se encuentre menos afectado por ideas, aparentemente tan descabelladas como la cognición extra-sensoria (ESP) o extra-motora (PK), las cuales no parecen coincidir con la formulaciones clásicas de la ciencia.

El agnóstico afirma que negar no adiciona a la ciencia. Sólo la demostración permite hacer una idea clara de la existencia de un fenómeno. Y este concepto forma parte de un "clásico" de la ciencia. Por supuesto, nadie puede hacer formulaciones decisivas respecto a la parapsicología, partiendo de semejante premisa, del mismo modo que afirmar:

"el amor es un fenómeno de la consciencia por el cual se liga el ser amado con su ser amante." El agnóstico puede afirmar: "Demuéstrelo". Pero no hay forma de repetirlo experimentalmente... sin embargo todos los seres humanos, en mayor o menor grado experimentamos ese sentimiento llamado amor. Con este ejemplo, no es difícil pretender juzgar un fenómeno como la ESP y reducirlo a escalas de baja trascendencia para la conciencia.

Los investigadores en parapsicología se encuentran algo desorientados respecto a la actual experimentación del fenómeno psi. Por un lado, descubren que los modelos con los cuales se han formado, no condicen con los actuales paradigmas de la ciencia. En el caso de la parapsicología, es difícil predecir un comportamiento parapsicológico, es decir, de que forma o bajo que variables opera el fenómeno psi. A pesar de ello, la crisis de la parapsicología no es más que un disfraz de su mutación hacia formas más comprensibles de observación de la realidad psicológica tendiente a ampliar esta realidad fenomenológica, teniendo en cuenta que la psicología experimental tiene tantos "puntos oscuros" en el estudio científico de la consciencia, como los tiene la parapsicología.

¿Puede la psicología paranormal ser la "Gran Esperanza" de la parapsicología? Esa respuesta solo la puede ofrecer el grado de respetabilidad que goce esta disciplina por parte del mundo académico y hay buenas razones para pensar que a medida que se informe al profesional y al científico de los objetivos de esta disciplina con criterio disminuirán los agnósticos que esperen la demostración de un fenómeno como si tuvieran todos los pájaros en su mano... excepto que es preferible tener uno en mano, que cien volando.

UN FUTURO PARA LA PSICOLOGÍA PARANORMAL

¿Qué futuro cabe para la parapsicología? Recientemente, los parapsicólogos comienzan a cuestionarse acerca de la evolución de la parapsicología en los últimos 100 años. Pronto, una nueva masificación de información cubrirá a las humanidades, y aquello que hoy es peyorativamente denominado pseudo-ciencia, será progresivamente incorporado a los programas universitarios. Las nuevas "terapias" (en medicina y psicología, por ejemplo), que ya están siendo aplicadas par la mayoría de las egresados universitarios - aún algo incompletas - serán lanzadas al mercado de consumo y sufrirán, por ende, las crisis culturales típicas de su popularización. Serán paradójicas, un poco contradictorias, poco sometidas al análisis y comparación experimental, y, por supuesto, alejadas del "sacro-santo-método" científico. Por otro lado, la hipertecnificación en medicina, la digitalización de todos los sistemas electrónicos (especialmente instrumentos de medición), los revolucionarios avances cotidianos en física (astrofísica y microfísica), biología (por ejemplo, genética), y otros campos de investigación, serán monopolizados por grupos herméticos, donde sólo la más absoluta perfección de los sistemas será la única tarjeta de crédito para ingresar... y permanecer.

¿Cuál será, pues, el rumbo de la parapsicología en todo ello? Cuando con frecuencia se sostiene, coma bastión de triunfo, la incorporación de la Parapsychological Association dentro de la AAAS (American Association for the Advances of Sciences), como si todo aquello que fagocita la AAAS fuera "infalible", parece como si una nueva orden religiosa que surge necesita ser reconocida por la Santa Sede. Acaso, la parapsicología necesitará de "entes científicos" para ser reconocida como ciencia, a bien, debemos olvidar que la ciencia es una actividad humana, con "jueces" científicos quienes, con un criterio cardenalicio, dictarán sentencia sobre la falibilidad de aquello que es o no es científico. Al punto de evolución en que se encuentra la parapsicología, algo de esto parece ser cierto. La investigación parapsicológica nos ha demostrado, con métodos rigurosos, con experimentos interesantes y dinámicos, con buenas metodologías, con resultados significativos en general, con publicaciones especializadas de buen nivel, con instituciones que brindan una información responsable, con laboratorios - aunque unos pocos - con equipos sofisticados en algunas prestigiosas universidades (incluyendo, además, algunas cátedras especializadas en el estudio de "fenómenos anómalos"), con posibles aplicaciones prácticas y sociales, con una buena distribución internacional y antecedentes importantes en cada país donde se desarrolló, con un historia fecunda y que - aunque controvertida - permite situarla al nivel de evolución de otras disciplinas, con todo ello, todavía existen motivos suficientes para continuar en el trabajo parapsicológico, pese a todas las dificultades que llevarían casi un libro mencionar. Los parapsicólogos, se han preocupado en ofrecer soluciones, más que plantear problemas.

Los últimos cambios sociales y políticos de esta década, también afectaron a la investigación parapsicológica. En Rusia, por ejemplo, existen algunos trabajos de investigación interesantes si bien la masificación de la que hacía referencia, también ha influido, y existe una explosión por estas actividades allí. En China, el auge por lo paranormal ha invadido los estantes de las librerías, y el interés por lo "oculto" se pone de manifiesto en algunos trabajos experimentales de parapsicólogos chinos, quienes han publicado sus informes en revistas parapsicológicas americanas. En Turquía, el desarrollo de técnicas para la evolución espiritual y por lo paranormal, consiguió atrapar el interés del gobierno de ese país. Y recientemente en Cuba, la organización de un interesante congreso internacional logró captar la atención de muchos parapsicólogos extranjeros, quienes desconocían - excepto pocos casos - de la labor de los investigadores cubanos. En Iberoamérica, el auge de las terapias alternativas, el pensamiento "New Age", aunque vilipendiado, ha revelado algunas facetas susceptibles de investigación experimental, tales como ciertas técnicas de concentración, meditación, el análisis de ciertas terapias de alternativa, e incluso medicinas orientales (particularmente, acupuntura y digitopuntura).

¿Y respecto al futuro de la parapsicología en Iberoamérica? En realidad, poco puede decirse al respecto, especialmente nada bueno. Exceptuando casos aislados, son muy pocos los investigadores en parapsicología que operan en forma responsable. Algunos ni siquiera son conocidos, y otros se han alejado de la materia. Sin embargo, basta con observar multitud de servicios que ofrecen los autodenominados "psíquicos profesionales" llamados "videntes naturales" (?), muchos de los cuales carecen absolutamente de conocimiento acerca del tema y también carecen de tales capacidades. La fauna parapsicológica es surtida y variada. Algunos grupos buscan "profesionalizar" la labor del parapsicólogo, aunque deberían saber que en ninguna parte del mundo existe tal profesión, y que en todo caso, compete a las universidades nacionales jerarquizar la actividad científica en parapsicología. Además, muchos de quienes operan en este sentido, no cumplen: con los requisitos mínimos de capacitación, y confunden, lastimosamente, parapsicología con diversas prácticas adivinatorias, terapias de alternativa de dudosa confiabilidad, y otras "especialidades" lindantes con el engaño y la explotación de la credulidad pública, las cuales atentan contra la salud mental y social de quienes las practican y consultan. Por supuesto, si legislar la "profesión del parapsicólogo" significa permitir que continúe esta marea de desinformación, sin reconocer límites, sería preferible actuar, en todo caso, en forma marginal o tangencial a la legislación y desafortunadamente también a la ciencia.

De todas formas, las expectativas son buenas, atractivas y cuidadosamente seguras.

Necesitamos estimular a todos aquellos verdaderamente interesados en la actividad experimental, pero fundamentalmente, despertar las inquietudes hacia una parapsicología con futuro promisorio. De este modo, si permitimos que sujetos incompetentes e inescrupulosos causen decepción y desconfianza en la comunidad científica, pocas esperanzas podemos bien venir a esta materia. En cambio, si sometemos nuestro trabajo a un control riguroso, eficiente, y nos mantenemos en una línea de conducta, la parapsicología realmente será útil para quienes se ocupan por el estudio científico de la conciencia.

* Publicado originalmente en Psiquis, No.86, pp.10-28.

** Alejandro Parra es psicólogo especializado en psicología paranormal. Director del Instituto de Psicología Paranormal y editor de la Revista Argentina de Psicología Paranormal (RAPP). Coordina la Agencia Latinoamericana de Información Psi (ALIPsi), con una base de datos en parapsicología que dispone de mas de 1500 libros, 6000 publicaciones, 2500 horas de documentación fílmica, y varias centenas de fotografías sobre parapsicología y áreas relacionadas. Secretario de la Asociación Iberoamericana de Parapsicología (AIPA) y miembro activo de la Parapsychological Association (PA).

 
 

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